TRAVESÍA POR EL AIRE: Parapente en Cuchi Corral

En un valle dominado por el Río Pinto existe un fantástico mirador natural: Cuchi Corral. Una de las mejores maneras de disfrutarlo es desde el aire. Cuando las condiciones ambientales lo permiten, los cielos de este paraje se colman de amantes del vuelo libre, que trazan senderos en el aire al practicar Parapentismo en Punilla. Las imágenes de Córdoba desde arriba son únicas.
A sólo 92km de Córdoba Capital, muy próximo a la localidad de La Cumbre, se encuentra este lugar, paraíso para los aficionados a este deporte, quienes surcan los cielos sin más ayuda que un velamen, formando imágenes incomparables.
El espíritu de aventura y el anhelo de volar se complementan con los hermosos paisajes admirados desde la altura.Desde tiempos ancestrales, el hombre buscó ansiosamente algún diseño, algún invento que le permitiera volar. Miles de grabados y planos de diferentes culturas son el testimonio de esta búsqueda. Gracias a ella, fuimos armándonos de métodos e inventos que nos permitieron volar libres, consagrando un fervoroso abrazo con la naturaleza. El genio renacentista Leonardo Da Vinci fue uno de los inventores que pretendieron perfeccionar su técnica para consagrar este sueño; Quien ha volado una vez, ya no mira el cielo de la misma manera, dijo. Esto es en principio cierto, pero tenemos el deber de sumarle un componente imprescindible; hermosos paisajes sobre los que volar. La provincia de Córdoba, se encarga de eso.
Las brisas del Noroeste  generan corrientes térmicas que al chocar con los cerros, ascienden y hacen que la ladera oeste de los cordones montañosos sean los más aptos para la práctica del parapentismo. A 92km de la Ciudad Capital, muy próximo a la localidad de La Cumbre, se encuentra el mirador Cuchi Corral, desde donde los aficionados a este deporte, surcan los cielos sin más ayuda que un velamen, dejando imágenes incomparables.
El mirador está enclavado en el Valle de Punilla y desde él puede admirarse el magnífico escenario del Valle del Río Pinto. Sobreelevados por las características del relieve, veremos el serpenteo de los ríos serranos, los rincones de la naturaleza que se expande lejana en el horizonte.
Los parapentistas se preparan cerca de la plataforma de vuelo. El viento nace a lo lejos. Los hábiles voladores siguen el viento con la mirada, descubriendo su rastro en las ramas y pastos que se arquean por la corriente. Golpe de viento contra la roca, aire que asciende, una carrera hacia el abismo y comienza el vuelo. De un momento otro, a la belleza de las sierras se le suma una decena de parapentes.
El espíritu de aventura y el anhelo de volar se complementan con los hermosos paisajes admirados desde la altura. El Río Pinto, Quilpo, los pequeños caseríos de la zona, la lejana vista de las localidades de San Marcos Sierras y La Cumbre. Un valle completo para navegar el viento, para descubrir rincones únicos. Parados en el mirador, admirando la habilidad de los voladores, veremos la desafiante práctica que altera la condición del hombre, permitiéndole separar sus pies de la tierra, mientras los colores del velamen van filtrando el paso del sol atardecido.

FUENTE: Agencia CórdobaTturismo

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Portal DT, Portal de Turismo, Turismo en Argentina, Turismo Mundial, Viajes, Vacaciones, Noticias, Novedades, Placer

Otros Sitios

www.hockeynews.com.ar